Autodisciplina
La autodisciplina es una herramienta transversal a todo lo que hemos hablado hasta ahora, es una que facilita los procesos de motivación y persistencia y que por tanto permite lograr el éxito en cualquier emprendimiento, prácticamente en piloto automático
La autodisciplina es la habilidad que tienes para tomar acción, sin importar tu estado emocional.
Imagina lo que podrías lograr si pudieras simplemente seguir tus mejores intenciones sin importar la situación. Imagínate a ti mismo diciéndole a tu cuerpo: “Tienes sobrepeso, ¡adelgaza 10 kilos!”. Sin autodisciplina esa intención difícilmente se manifestaría. Pero con suficiente autodisciplina, es un hecho.
El culmen de la autodisciplina se logra en el momento que llegas al punto en el que tomas una decisión consciente, y con esto la acción necesaria está garantizada.
Mediante la autodisciplina, simplemente no importa si estás motivado o no, si quieres o deseas hacerlo… simplemente lo haces.
La autodisciplina es una de las grandes herramientas que el desarrollo personal puede brindarte. Por supuesto tampoco es que sea la panacea. Sin embargo, los problemas que la autodisciplina puede solucionar son bastante significativos, y así existan maneras alternativas de solucionar dichos problemas, realmente la autodisciplina los hace trizas.
La autodisciplina puede permitirte superar cualquier adicción, o perder cualquier cantidad de peso. Puede eliminar tu procrastinación, desorden e ignorancia.
Podríamos mencionar montones de otros problemas que podrías solucionar con la autodisciplina, pero creo que captas la idea
La autodisciplina se convierte en una herramienta mucho más poderosa cuando se combina con otras como la pasión, el planeamiento y el fijarse metas específicas.
Construyendo Autodisciplina
Mi filosofía para crear o construir una gran autodisciplina, es mucho más fácil de explicar a través de una analogía.
La autodisciplina es como un músculo.
Mientras más la entrenes, más fuerte se vuelve. Pero si la entrenas muy poco, se vuelve mucho más débil.
Así como todos tenemos una composición muscular y niveles de fuerza diferentes, igualmente ocurre con nuestra autodisciplina.
Todos tenemos cierta autodisciplina. Por ejemplo, si eres capaz de aguantar la respiración por 20 segundos, tienes autodisciplina en cierta medida.
Así como se requiere músculo para crear músculo, se requiere autodisciplina para crear autodisciplina.
La manera de desarrollar autodisciplina es análoga a usar levantamiento de peso progresivamente para crear músculo. Esto significa, levantar pesos que se encuentren cerca de tus límites de fuerza. De esta manera, cuando entrenas, levantas peso de manera tal que el esfuerzo se encuentra al borde de tus habilidades. Llevas tus músculos al límite, y luego descansas.
Similarmente, el método básico para construir autodisciplina, es tomar retos que puedas lograr satisfactoriamente, pero que se encuentren cerca de tus límites. Esto no significa intentar algo y fallar día a día. Ni tampoco el otro extremo de permanecer dentro de tu zona de confort. No ganarás ninguna fuerza adicional, si intentas levantar una pesa de 500 kilos. Pero tampoco lograrás nada con una de 100 gramos.
Debes empezar con retos que se encuentren alrededor de tus habilidades, pero cerca de tus límites.
Con entrenamiento progresivo, nos referimos a que una vez hayas logrado tu meta, incrementes el reto un poco.
Si sigues trabajando con el mismo peso, eventualmente no generarás más músculo ni más fuerza. Similarmente, si fallas en la fijación de retos personales, no obtendrás más autodisciplina.
Así como la mayoría de las personas tienen músculos débiles con respecto a cómo los tendrían si entrenaran, la mayoría de las personas son débiles en sus niveles de autodisciplina.
Es un error intentar forzarte demasiado en crear autodisciplina. Recuerda que debes aprovechar tu Fuerza de Voluntad. Si intentas transformar tu vida por completo de la noche a la mañana, fijando montones de objetivos, metas y retos y esperando seguir consistentemente al día siguiente, lo más probable es que falles. Esto es lo mismo que cuando una persona va al gimnasio por primera vez e intenta levantar peso como lo hacen quienes llevan 3 años allí.
Si sólo puedes levantar 5 kilos, ¡levántalos!. No debería darte pena en ningún momento. De igual manera si sólo puedes fijarte retos alcanzables para ti, así parezcan pequeños, no sientas vergüenza, llévalos a cabo.
Eventualmente, aquellos difíciles retos que antes no eras capaz de lograr, ahora parecen simplemente un juego de niños.
No te compares con otras personas. Esto no te ayudará para nada. Recuerda que tu mente siempre verá lo que esperes ver. Si te percibes a ti mismo como alguien débil, los demás lucirán más fuertes. Pero si te sientes fuerte, los demás serán débiles ante tus ojos.
No tiene sentido sin embargo, realizar este tipo de comparaciones. Simplemente analiza tu punto de partida ahora mismo, y plantéate el reto de mejorar.
La autodisciplina, curiosamente y como muchas de las cosas de las que hablamos en este blog, es algo que se puede desarrollar con cierta insistencia.
Si no eres muy disciplinado, puedes empezar hoy mismo con pequeños retos y presionarte lo suficiente como para ir mejorando en el camino. Es un complemento más al camino del desarrollo personal.
Autor:
Juan Sebastián Celis Maya es un emprendedor y empresario apasionado por el Desarrollo Personal, creador del gran Entrenamiento "Conquista El Éxito".


No he entendido esto: “Todos tenemos cierta autodisciplina. Por ejemplo, si eres capaz de aguantar la respiración por 20 segundos, tienes autodisciplina en cierta medida.” Yo aguanto normalmente entre 90 – 100 segundos.
Yo gracias a la autodisciplina he conseguido:
- Madrugar todos los días a las 8
- Establecer horarios personales para ponerme a estudiar automáticamente
- Hacer ejercicio físico variado e intenso para mejorar poco a poco
- Alimentarme correctamente para sacar el máximo partidos a los nutrientes de la madre naturaleza y rendir al máximo
- Acabar con el desorden y mejorar mi organización en general
PD: muy buen artículo, la disciplina debe ser un pilar básico del desarrollo personal
La cuestión Guillermo, es que muchos simplemente tenemos cierto nivel de autodisciplina (mira que digo, cierto nivel), al punto de que podemos aguantar eso o más tiempo nuestra respiración.
Esta es simplemente una muestra de que no existen personas cuya autodisciplina sea un cero absoluto. Simplemente como seres humanos, contamos con un poco de ella, y lo que debemos hacer es desarrollarla, para lograr cosas más grandes, como tu nos comentas
¡Saludos!
Como siempre estos temas son muy enriquecedores. Gracias.
Muchas gracias a ti Maria Rocelia por tu comentario
Me alegra que te des una pasadita por aquí, espero verte más de seguido.
¡Saludos y Te Deseo Lo Mejor!.
muy bueno el articulo Sebas, sin la autodisciplina creo que seriamos como un tren sin frenos, andariamos por los rieles sin limites y sin objetivos especificos no parariamos seria un ir y venir, y asi nunca cambiariamos nada…un saludo, exitos como siempre!
¡¡¡Que tengas un excelente día!!!
Un refrán popular dice “La practica hace al maestro”, la constancia nos lleva a lograr nuestras metas. Saludos Juan Sebastián.
¡Saludos!
Sencillamente Cierto y esta en nosotros mismos generar esa autodisciplina,
Siempre para alcanzar una meta hay que esforzarse desde pequeñas cosas alcanzables, pero poco a poco alcanzaremos nuestras metas establecidas.
Entrenemos nuestra autodisciplina de esa forma y pues muy pronto sin darnos cuenta nos sentiremos con una gran satisfacción de lograr lo que queremos saludos Juan..
Un fuerte abrazo.