La Realidad Sobre El Talento
Muchas personas creen que el talento es un regalo de Dios, o que cada persona talentosa en este mundo, ha nacido con ese don que lo hace diferente.
Sin embargo la neurociencia ha logrado sorprendentemente demostrar justo lo contrario.
En nuestro cerebro existen 100 mil millones de células especializadas denominadas neuronas.
Cuando decides por ejemplo parpadear, lo que realmente ocurre es que se produce entre dichas neuronas un pulso eléctrico que llega hasta los músculos encargados de mover tus párpados.
Dicho de otra manera, es como si se activase un circuito de control remoto cableado en tu cerebro, que llega hasta los elementos necesarios y los hace funcionar. Todo esto, en cuestión de milisegundos.
En un nivel más avanzado, cualquier habilidad o talento que quisieras desarrollar, sería simplemente un proceso neuronal más complejo en cantidad. Pero no dejaría de ser un proceso neuronal.
Por ejemplo, aprender a tocar piano, incluiría diferentes elementos neuronales que desarrollaría conexiones entre tus ojos, manos y oídos.
Lo más maravilloso de todo esto, es que así como los demás músculos en nuestro cuerpo, nuestro cerebro y su conjunto de células neuronales, se encuentran en todo momento en disposición a ejercitarse y mejorar.
Todo esto por supuesto, incluye gran persistencia y repetición, algunos procesos obviamente son muchos más sencillos que otros, pero todos requieren entrenamiento.
Inicialmente los diferentes caminos neuronales son débiles e incluso pueden llegar a ser disconexos.
Sin embargo, mientras más se tienda a transitar dichos caminos, más éstos se fortalecen. No sólo la conexión necesaria entre las células se hace mucho más poderosa y óptima, sino que además se potencia la creación de mielina, una sustancia que en abundancia, facilita la conducción de impulsos eléctricos.
¿Qué Significa Todo Esto?
Simplemente que el talento no algo con lo que contamos de nacimiento, ni un regalo divino que se nos concede al llegar a este mundo.
El talento es simplemente un conjunto de habilidades y capacidades adquiridas con la creación y el fortalecimiento de diferentes caminos neuronales dentro de tu cerebro.
Una vez que comprendes este hecho, te das cuenta de que realmente puedes lograr todo lo que imagines que puedes lograr.
Todo lo que tienes que hacer se resume en los siguientes pasos:
- Tomar una indefectible decisión de desarrollar cierta habilidad.
- Empezar con ello, sin importar qué tan bueno o malo seas inicialmente.
- Atravesar el (duro) proceso de aprendizaje teniendo en cuenta siempre, que se requiere tiempo y esfuerzo para construir un poderoso camino neuronal.
- Continuar desarrollando la habilidad para fortalecer tus procesos neuronales cada vez más.
Recuerda además de que no existe un camino neuronal óptimo. Siempre hay lugar a mejoras. Esta es verdaderamente la razón por la cual siempre se están rompiendo records mundiales.
Muchas veces estos records son impuestos y rotos varias veces por la misma persona consecutivamente.
Deja de pensar que el talento es un regalo o un don que se recibe, o del cual se carece.
El talento es algo que puedes desarrollar y para lo cual es posible adaptar tus hábitos de forma que te resulte más fácil persistir.
Nunca dejes que tus creencias limitantes te impidan lograr lo que quieres (por ejemplo, la terrible creencia de que con el talento se nace), siempre ten en cuenta que es posible para ti, con la suficiente dedicación, llegar ser un experto en cualquier área.
Y si además dicha área es una que te apasiona, no dudes en que verás resultados, y que los verás rápido.
Una vez que tu cerebro empiece a reorganizarse para permitirte adquirir nuevos conocimientos y experiencias, serás una persona completamente distinta.
Mira el mundo ahora con libertad, date cuenta de que aquello que antes te limitaba, ahora te permitirá ser quien quieres ser. Pues no importará quien seas, de donde vengas, cuantos años tengas, ni cuál sea tu raza o género… siempre podrás ser alguien muy talentoso.
Ten la valentía de proponerte hoy mismo desarrollar tu talento en cualquier área específica de tu vida, y empieza a persistir en ello, anota tus progresos y ve como poco a poco mejoras. Esto sería algo así como desarrollo personal aplicado a habilidades específicas, algo muy interesante por cierto.
Finalmente, no olvides que todo esto lleva tiempo y esfuerzo. La reorganización neuronal, por más que quisiéramos no es inmediata, y te llevará algo de tiempo lograr ser el mejor, pero será simplemente cuestión de eso… de tiempo.
Posteriormente los demás empezarán a verte como alguien talentoso, y quizás lleguen a decirte que has nacido con “el don”. Para ese entonces, podrás compartir el conocimiento que adquiriste hoy, y enseñarles que no necesariamente esto tiene que ser así.
Autor:
Juan Sebastián Celis Maya es un emprendedor y empresario apasionado por el Desarrollo Personal, creador del gran Entrenamiento "Conquista El Éxito".


Wow! Este post fue algo inesperado para mis conocimientos! En especial, para aquellos que la religión ha sabido implantar en mi cerebro!
A manera de experiencia… En mí siempre ha estado el deseo de aprender a tocar violín y nunca me he decidido justo por “No tener el don”… Es increíble como he perdido la oportunidad de aprender algo por lo que siento pasión justo por limitar mis habilidades con excusas tan poco valederas…
Exactamente Kathe, es increíble como nuestras creencias limitantes pueden llegar al extremo cuando no tenemos ni idea de dónde provienen, ni conocemos sus argumentos (si es que los hay).
Lo importante es que de ahora en adelante lo tengas muy en cuenta, y que aproveches este hecho para desarrollar cualquier habilidad que desees, sin importar la dificultad que le percibas inicialmente.
Saludos
Gracias Juan Sebastián, este artículo me llena de entusiasmo para continuar desarrollando proyectos personales.
Ja, ja soy una mujer muy talentosa.
Dios te bendiga y bendiga ese tiempo que dedicas a buscar y publicar artículos que nos hacen crecer, aprender, entusiasmar, persistir y sobre todo construir ese futuro que no existe. Un abrazo
Saludos Fanny, muchas gracias por tu comentario, recuerda que todos los artículos aquí escritos son de mi autoría, por demás, estoy seguro de que eres muy talentosa, de eso no hay duda, y de que si no lo eres en ciertas áreas, puedes llegar a serlo con mucha persistencia, tal y como lo menciono en las líneas anteriores.
¡Muchas gracias por tu comentario!
Genial, como yo digo el cerebro es un músculo mas, también necesita ser cuidado y alimentado como cualquier otro músculo, la manera es muy simple, por ejemplo establecer estrategias de suma interés en nuestra vida personal o profesional, pero no solo conformarse con aplicarlo sino busquemos cada vez ser mejores, estudiemos y analicemos alternativas de como podemos llegar hacer mejores de seguro es una muy buena forma de ejercitar nuestro cerebro y llegaremos a fortalecer esos caminos neuronales excelente Juan ……………
Es exactamente a esto que has mencionado Pablo, a lo que yo le llamo: Desarrollo Personal.
Muy interesante tu forma de verlo y plantearlo, lo mejor de todo es que está en nuestras propias manos poder llegar a ejercitarnos para adquirir destrezas necesarias en este mundo de hoy.
De nuevo, muchas gracias por tus comentarios y por pasarte por mi blog. Un saludo muy caluroso.
Una vez el gran Wolfang Amadeus Mozart dijo:
“Es un error pensar que la práctica de mi arte se ha vuelto fácil para mí. Le aseguro, querido amigo, nadie estudia tanto como yo.”
Saludos Juan Sebastián!
Simplemente impactante, excelente frase Paul, gracias por compartir, sin duda alguna complementa al 100% el presente artículo.
¡Saludos!
[...] que el talento es algo que cualquiera de nosotros puede desarrollar y que no se nace con [...]
[...] han debido tener un golpe de suerte (tú puedes crear tu propia suerte), un gran talento innato (recuerda que con el talento no se nace) o que simplemente, todo ha sido fruto de la casualidad (el impacto de las pequeñas [...]
Pienso que la idea de talento no es inculcada a propósito con el ánimo de limitarnos. Todos somos igual de inteligentes y capaz de desarrollar cualquier tipo de conocimiento arte o habilidad es cuestión de perseverancia. Le felicito desde Panamá por su artículo
¡Saludos!