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3 Trucos Geniales Para Usar La Tarjeta De Crédito Como Un Experto

Autor: Juan Sebastián Celis MayaAutor: Juan Sebastián Celis Maya



En este post quiero enseñarte 3 trucos básicos para usar tus tarjetas de crédito y sacarles el máximo provecho, sin necesidad de endeudarte.

Truco #1

El primer truco que puedes aplicar con tu tarjeta de crédito es uno que me han pedido mucho que explique cómo funciona en detalle.

Se trata de poder comprar a 45 días sin interés.

¿De qué se trata? Sencillamente cada tarjeta de crédito, por lo general, tiene lo que llamamos un «ciclo de facturación», que consiste en dos fechas:

Una es la fecha de corte (que es una fecha en la que se facturan las compras que hiciste en el mes).

Simplemente se analizan todos los gastos, los cargos que hiciste a la tarjeta, y a partir de allí se decide, con base a cada una de esas compras, la cantidad de cuotas a las que decidiste diferir el pago, cuánto debes pagar (en caso tal de interés y de capital)

Pero hay un detalle, es que a partir de esa fecha de corte, tienes aproximadamente 2 semanas de tiempo para pagar.

Vamos verlo con dos ejemplos de dos fechas de corte posibles, según los ciclos de facturación más comunes.

Ahora, hay bancos que tienen fechas de facturación en diferentes momentos del mes, entonces simplemente vamos a hacer la abstracción de cómo sería en esas situaciones; pero vamos a utilizar dos ejemplos muy claros.

Ejemplos De Fecha De Facturación

Empecemos primero por la fecha de corte del 30 de cada mes (así funciona uno de los bancos en los que yo tengo tarjeta de crédito).

La fecha de corte significa que yo puedo hacer compras desde el día 1 del mes hasta el día 29, y todas esas compras se van a facturar en el extracto de mi tarjeta de crédito el día 30:

El 30 se revisan todas las compras que hice y a partir de allí se define cuánto es el pago mínimo y, probablemente, cuánto es el pago total.

Entonces, supongamos que yo hago una compra el 1 de Mayo, tengo hasta el 30 de Mayo para que apenas se facture, si el mes tiene 31 días.

Las compras del 30 y del 31 ya quedarían para la siguiente facturación (no aplican); pero yo tendría hasta el 15 del otro mes (en este ejemplo, hasta el 15 de Junio) como fecha máxima límite de pago.

Quiere decir que: Las compras que haga el 1 de Mayo, las puedo pagar máximo el 15 de Junio, en esencia teniendo 45 días de tiempo para pagar esa deuda.

Y así mismo funciona todos los meses, considerando que la fecha de corte es el 30 de cada mes.

Ojo, como estamos hablando de que en ese tiempo (en esos 15 días del mes siguiente) todavía estoy dentro del plazo de pago del primer mes, no tengo que pagar nada de intereses si saldo la deuda total en ese momento.

Ahora, si hago una compra, por ejemplo, en dos cuotas; esa primera cuota que pagaría a los 45 días no tendría interés, porque por lo general las compras a una cuota no tienen interés, pero las compras a múltiples cuotas no generan interés en el primer mes.

En el segundo mes se cobra el interés del segundo mes + el interés del primer mes.

Entonces, esto es un truco que vale más la pena aplicarlo para compras a una sola cuota.

Muchas personas utilizan una tarjeta de crédito para diferir los pagos (a veces lo hacen a dos o tres meses) y, realmente, si planeamos bien nuestras compras de acuerdo a este truco, puede que en muchos casos no tengamos que diferir el pago sino que aproveches los 45 días para pagarlo en una sola cuota sin interés.

Ahora, ¿Qué pasa si la fecha de facturación, por ejemplo, es el 15?

Quiere decir que el día 16 sería el primer día del mes, o del calendario mensual de facturación.

Entonces, empiezo a hacer las compras el 16 y a partir de allí (17, 18 y 19…) hasta el 15 del otro mes, en cuyo día se van a facturar todas esas compras y tendría aproximadamente hasta el 30, y en algunos bancos incluso hasta el 3, 4 o 5 del mes siguiente.

Esto demuestra que algunos bancos me dan hasta 48 y 50 días de plazo para pagar, asumiendo que yo compré justo el día después de la fecha de corte, o también (creo que según el banco) el mismo día de la fecha de corte, ya que ese día las compras quedan para la siguiente fecha de corte como tal.

Así que ese es el primer truco y lo único que tienes que hacer es averiguar con tu banco (en caso de que no sepas exactamente) cuál es el ciclo de facturación en tu tarjeta de crédito, cuándo es la fecha de corte y cuándo es la fecha límite de pago, y tratar de hacer las compras el día siguiente de la fecha de corte.

¡Advertencia De Este Truco!

Hay que tener en cuenta que aquí estamos hablando de tarjetas de crédito de entidades bancarias, porque a veces me encuentro con tarjetas de crédito otorgadas por supermercados o comercios en particular, (algunas de ellas ni siquiera tienen franquicia Visa, Master Card o American Express y son diferentes).

Esas tienen sus propias reglas, por ejemplo, algunas de ellas cobran intereses desde el primer día y funcionan muy diferentes a como funcionan las tarjetas normales de todos los bancos.

Así que hay que tener mucho cuidado con esto, con las tasas de interés y con todas las demás condiciones (porque a veces esas tarjetas las dan muy fácil, pero son muy complicadas de manejar bien y salen muy costosas).

Truco #2

El segundo truco es algo denominado «cambio de categoría«.

Resulta que (por lo menos en Colombia) hay pocos bancos que ofrecen tarjetas de crédito sin cuotas de manejo o sin tarifas mensuales o anuales.

Lo normal es que muchos bancos simplemente te definen un costo mensual por tener la tarjeta de crédito y por poder usarla.

Muchas personas usan el truco de llamar al banco con la «amenaza» de que van a cancelar esa tarjeta de crédito porque la cuota de manejo está muy alta, y con esta logran que los exoneren de ese costo por un tiempo…

Pero a veces esto no funciona, y los bancos a pesar de todo no ceden a quitar el valor de cuota de manejo.

Algunos bancos lo hacen, pero otros no.

Es por esto que el truco es el siguiente:

Por lo general, toda entidad bancaria tiene un gran portafolio y variedad de categorías de tarjetas de créditos por franquicia.

Por ejemplo, en MasterCard tenemos la Clásica, tenemos la Oro, tenemos la Platino, tenemos la Black (al menos aquí en Colombia).

En Visa lo mismo: Clásica, Oro, tenemos Platino, tenemos Signature, e Infinite.

Y en American Express tenemos Green, Blue, Oro, Platino; en fin, hay montones de categorías.

Muchas de estas franquicias (por ejemplo, hablemos de la MasterCard) permiten que, dependiendo del cupo de la tarjeta (según la misma cantidad de límite crediticio mensual que yo tengo con la tarjeta), yo pueda escoger o una Platino o una Oro, o una Platino o una Black, cualquiera de las dos (diferentes en cualquier momento).

Resulta que si ya llegó el periodo de tiempo en que se acabó la exoneración de cuota de manejo, o si acabo de recibir mi tarjeta y no me dan la exoneración de esta cuota, puedo solicitar con una simple llamada al banco que me cambie la categoría de esa tarjeta, de esta manera:

«Buenas tardes, yo tengo una tarjeta de crédito MasterCard Platino, quiero que me la cambien a MasterCard Oro«.

Si el cupo de crédito se ajusta a la categoría (si es posible, esto lo pueden ver dependiendo de cada entidad), se puede solicitar ese cambio de categoría independientemente de que tenga deuda.

Lo mejor es que normalmente cada expedición nueva de una tarjeta (de cierta categoría) automáticamente te da exoneración unos 6 meses de la cuota de manejo (algunos bancos manejan hasta 1 año).

¿Y qué perdemos con esta jugada? Si nuestra intensión es quitar la cuota de manejo y estamos dispuestos a hacer este cambio, simplemente cambiaríamos unos beneficios por otros, porque cada categoría trae sus propias características y beneficios (asistencias, seguros, remuneración de puntos, entre otros). No es nada grave, sobre todo si nos ahorramos una cuota de manejo que es un gasto mensual.

Otra opción para conseguir esta exoneración de cuota de manejo (que muchas personas utilizan) es cancelar la tarjeta (lo que pasa es que es un poco más extrema, esto no es necesario en el cambio de categoría).

Cancelarla y pedir (con el cupo de crédito que queda libre después de la cancelación) una tarjeta de otra franquicia (por ejemplo, cambiar de una MasterCard a una Visa).

Esto, en última, nos permite empezar a ahorrarnos algo de dinero.

Si es que tenemos una tarjeta de crédito que no estamos usando, pero que igual no quisiéramos cancelar para tener la disposición en caso de que la necesitemos en algún momento, es una buena técnica que podríamos utilizar allí.

O si queremos usar la tarjeta como ya he enseñado antes, para sacar los beneficios y ganar los puntos, entonces sale más rentable cuando nos eliminamos ese costo mensual de manejo.

Truco #3

Y el tercer truco con las tarjetas de crédito es el de: Unificar cupos.

Resulta que siempre, en las entidades bancarias, el cupo de crédito que te dan para las tarjetas de crédito en realidad es mucho más flexible de lo que uno piensa.

Por ejemplo cuando (al menos en Bancolombia, es uno de los bancos que yo manejo) te ofrecen un cupo de crédito pre-aprobado, puedes solicitar que te lo den para tarjeta de crédito, y en teoría puedes solicitar que te lo sumen a una tarjeta Visa, MasterCard o American Express, o incluso pedir que se te reparta en dos tarjetas.

¿Qué es lo que pasa? Que si yo ya tengo (por decir algo) las tres franquicias principales (Visa, MasterCard, American express: una tarjeta en cada uno) y me ofrecen un pre-aprobado de estos, pero yo no quiero cuatro tarjetas porque quedaría pagando cuota de manejo de las cuatro (a menos de que utilice el truco que ya mencioné)…

…pues yo podría de tomas maneras aceptarla (sé que tengo un periodo exento de 6 meses sin tener que pagar esta cuota de manejo), pero posteriormente puedo cancelarla y quedar con ese cupo disponible para redistribuirlo entre mis otras tarjetas.

Significa que yo podría incrementar el límite crediticio de cada una de ellas o de una sola (si me interesa manejar simplemente una principal).

Esto aplica independientemente de la cantidad de tarjetas que tengamos, y mucha veces es más fácil pedir una tarjeta de crédito nueva que solicitar el aumento de cupo crediticio de una tarjeta que ya tenemos en este momento, porque cuando el banco piensa en aumento de cupo piensan que uno se va a endeudar más (yo no sé, es muy raro, porque técnicamente un nueva tarjeta de crédito es casi lo mismo).

…Pero te hacen un estudio un poco más estricto, te analizan por qué estás pidiendo un aumento de cupo, te preguntan y van más en profundidad y en detalle a determinar si sí o no vale la pena.

A veces, cuando se trata de una tarjeta de crédito nueva, muchas veces ellos tienen campañas (por ejemplo cuando se trata de sacar una tarjeta de crédito del mes o de la promoción o de cierta marca compartida, o algo así) y ellos te la dan mucho más fácil, y ya en ese momento es que puedes aprovechar que ese cupo te lo dejaron disponible, para luego redistribuirlo como quieras.

Estos son mis tres trucos recomendados. Recuerda que todas estas cosas son dependientes de tu entidad bancaria específica, por lo cual tienes que consultar y preguntar a los asesores bien sobre cada tema.

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