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7 Hábitos Infalibles Para Tomar Acción Y Lograr Tus Metas

Autor: Juan Sebastián Celis MayaAutor: Juan Sebastián Celis Maya



Una de las mejores maneras de asegurar que logres el éxito en tu vida y verdaderamente te vayas acercando hacia todos los resultados que deseas, es tomando acción.

Realmente llevando a cabo las cosas que te propones.

Sin embargo, una cosa es decirlo y otra cosa es hacerlo, especialmente todos los días, consistentemente, con persistencia.

Por eso, quiero compartirte algunos hábitos que realmente te pueden ayudar a mejorar en este sentido, y a que todo lo que te propongas lo vayas logrando paso a paso.

Hábito #1: Haz Primero La Tarea Más Difícil O Compleja

Siempre a primer hora del día debes llevar a cabo la tarea más difícil o más compleja, o que de alguna u otra manera quieras posponer y postergar para después.

Principalmente porque en las primeras horas de la mañana siempre estamos con mejor actitud, con mejor ánimo, con mayor claridad.

Y no tenemos el cansancio de haber llevado a cabo un día largo y exhaustivo.

Por lo general tendemos a no querer hacer esas cosas difíciles o complejas al inicio, y hacemos lo fácil, llevamos a cabo las cosas en un orden más conveniente.

Pero luego lo que pasa es que ya estamos cansados, nuestra mente tiene agotamiento y ya buscamos la justificación o la excusa de decir:

En este momento no me siento bien para hacerlo, lo voy a hacer después o lo voy a hacer mañana“.

Lo ideal es que siempre empieces con eso difícil, así como el niño que primero se come la ensalada para después comerse las salchichas.

Ahora, ¿qué pasa cuando empezar con esa tarea más difícil justo es el problema?

¿Cuando yo me levanto en la mañana motivado, pero al enfrentarme a esta actividad no soy capaz, no siento motivación, no lo hago?

Aquí lo que hay que hacer es…

Hábito #2: Divide Las Tareas En Partes Más Pequeñas

Piensa en tu objetivo, en qué requiere, qué acciones hay que tomar, qué actividades debes llevar a cabo, qué tareas se requieren de tu parte, algunas agradables, otras no tanto.

Aquellas actividades que haya que realizar y que de alguna manera sean complejas, difíciles, grandes o que te detengan y te desmotiven.

¿Cómo podrías dividirlas de manera que no tengas que llevar a cabo algo grande y complejo?

Por ejemplo si hablamos de escribir un libro, que no sea escribir un capítulo entero.

Sino por ejemplo empezar escribiendo media hora, y hacer una pausa.

O empezar escribiendo al menos la primera hoja.

Cualquiera que sea el tipo de actividad, casi siempre es posible pensar en una estrategia de división, de simplificación, de un pequeño primer paso.

Hay quienes dicen que el primer paso es la mitad del camino.

Hábito #3: Recuerda Por Qué Estás Haciendo Lo Que Estás Haciendo

En muchas ocasiones nos sentimos desmotivados, no queremos hacer las cosas, no queremos tomar acción, caemos incluso cerca de la depresión o en la depresión misma.

Y es porque no tenemos presente a diario realmente cuál es la vida que queremos vivir.

Cuáles son los objetivos que nos hemos planteado, de qué problemas queremos salir, qué situaciones buscamos resolver, qué cosas queremos cambiar de nuestra realidad.

Y cómo aquellas actividades que nos planteamos realizar nos van a ayudar justamente a lograrlo.

Al identificar los beneficios de esa transformación y ser conscientes de que esos beneficios nos van a ayudar a ser más felices, a tener más bienestar o a cualquiera que sea el logro que alcancemos al llegar…

Va a ser mucho más fácil, que si decimos: “Esto es difícil, pero lo estoy haciendo por esta razón”.

Hábito #4: Busca Apoyo De Otras Personas

Junto con esto también podemos incluir el apoyar a los demás en sus metas, en sus objetivos y en sus hábitos.

Porque muchas veces lo que nosotros hacemos es que nos planteamos una meta, un objetivo personal, y no le decimos a nadie, nadie sabe.

En parte por temor a que si fallamos o fracasamos, esas personas se den cuenta y nos preocupa qué piensen de nosotros, nos de pena, nos sentamos mal al decepcionarlos.

Cuando tienes esa presión social de que esas personas están pendientes a ver qué estás haciendo, si te está yendo bien o no, especialmente si son personas que te apoyan, que están de tu lado, que no están allí para criticarte si fracasas, ni para desmotivarte…

Sino que por el contrario es gente que realmente quiere que logres el éxito, va a significar algo positivo esa presión de tu tener que lograrlo y demostrarles verdaderamente que eres una persona de éxito.

Entonces, muchas veces lo que nos falta es eso: La compañía y el apoyo de otras personas.

Pero no esperes que simplemente los demás lo hagan por ti y ya. También hazlo por los demás.

Hábito #5: Dale Igual Importancia Al Descanso Y La Diversión

Muchas veces nuestro cerebro está loco y sobrecargado de información, pensando en mil cosas, haciendo de todo todos los días.

Pero no vemos progreso, no vemos que haya rendimiento y que nos estemos acercando a los resultados que realmente queremos por falta de enfoque, por falta de productividad.

Y esto muchas veces es causado por la falta de descanso.

Necesitamos momentos en los que nos desconectemos por completo del trabajo, nos olvidemos de las obligaciones.

Y esto debemos primordialmente tenerlo al menos cada semana, un día como mínimo es lo recomendable para olvidarme de todo y simplemente dedicarme a descansar.

Si tú no puedes sacar al menos un día, un sábado, un domingo, en el que puedas hacer otras cosas diferentes, pasar tiempo con tu familia, salir, ver películas, hacer lo que sea que no tenga que ver con trabajo, va a ser muy difícil.

Y tu cuerpo, tu cerebro eventualmente te va a querer forzar a desligarte de estas cosas, a desconectarte.

Y eso contigo forzándolo a continuar, lo que va a causar es un déficit de atención, falta de concentración o dificultad para concentrarse, ansiedad y cantidad de problemas.

Incluso muchas veces problemas físicos, estrés y cosas que ya tienen que ver con el cuerpo (comer de más, por ejemplo).

Entonces es adquirir el hábito de agendar seriamente y con prioridad tus descansos, semanalmente, y incluso diariamente.

Hábito #6: Haz Las Cosas Más Divertidas

En muchas ocasiones simplemente el trabajo, las actividades, el estudio, las cosas que hacemos a diario son aburridas.

Simplemente no hay entretenimiento, no hay diversión, no hay nada que consideremos positivo inherentemente en estas cosas.

A veces es por el entorno de trabajo desorganizado, o porque en sí las actividades no es que sean muy agradables que digamos.

Y en la mayoría de los casos, lo que falta es creatividad en cuanto a pensar que esas cosas pueden ser geniales, interesantes, divertidas, con sólo darle un giro o un cambio que haga que las disfrutemos un poquito más.

En realidad la diversión es tan importante como las otras cosas que habíamos mencionado: El rendimiento, el trabajo.

Y nuestro cerebro siempre va a buscar esa diversión; y si no la encuentra en el trabajo, la encuentra en otras cosas y va a querer distraerte.

Y cuando estás aquí enfocado haciendo algo, trabajando y queriéndote concentrar, tu mente va a estar en otro lugar.

Por eso, añade un poco de diversión, de entretenimiento, ya sea volver ciertas actividades como juegos, o lo que sea que aplique a tu estilo y tipo de labores.

Hábito #7: Ten En Cuenta Las Recompensas

Este es el hábito de tomar en consideración nuestros logros, ser conscientes de nuestro progreso y premiarnos por lograrlo, acorde al nivel de logros.

Si es un logro pequeño, no vamos a darnos una recompensa gigante.

Pero si es un logro grande, no debería pasar el tiempo sin que verdaderamente retroalimentemos nuestra mente con la satisfacción de saber que eso es algo positivo y que debe llenarnos de realización y satisfacción personal.

En muchas ocasiones simplemente pensamos: “No fue nada”, o “Eso es simplemente lo que yo tenía que hacer”, “Esa era mi responsabilidad, es mi trabajo”…

Y no, la verdad es que tenemos que alimentar a nuestra mente con recompensas y con premios acordes al nivel de logro.

Porque de lo contrario, va a ser muy difícil que tu mente posteriormente se llene de motivación, sienta el deseo de llevar a cabo más cosas, continúe con ambición de lograr metas, objetivos y de continuar progresando en la vida.

En cambio, si te tomas el tiempo de reconocer y de celebrar tus logros, así sea de formas pequeñas y sencillas, con tus seres queridos…

Tu mente va a sentir que valió la pena, que el esfuerzo realmente sirve de algo, y la próxima vez que te plantees un objetivo, va a querer ayudarte a lograrlo.

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